GALERÍA
DATOS TÉCNICOS
- Peso 530 g
- Precio 279,00 €
- Temporada SS26
CONCLUSIONES
PROS & CONTRAS
PROS:
- Impermeabilidad muy sólida y comportamiento fiable bajo lluvia intensa y prolongada.
- Tejido 3 capas PROOF™ Pro: robusto, resistente a roces y pensado para soportar mochila y uso frecuente.
-Buena transpirabilidad para una hardshell de este rango, apoyada por cremallera bidireccional y ventilación bajo la manga.
-Capucha compatible con casco, muy bien ajustada y estable con viento y lluvia.
-Corte cómodo para trekking y más actividades: buena movilidad y patrón que sella bien sin sensación de “armadura”.
-Bastantes detalles prácticos: bolsillos bien colocados, ajustes efectivos en puños y bajo, cremallera frontal.
-Materiales reciclados, DWR libre de PFAS y certificación bluesign, con un enfoque claro en sostenibilidad.
-Ligera y razonablemente compactable para el nivel de protección que ofrece, fácil de llevar siempre en la mochila.
CONTRAS:
-No es la opción más ligera ni la que menos espacio ocupa; hay alternativas más minimalistas si priorizas al máximo peso y volumen.
-Tacto algo más “serio” y menos elástico que algunas membranas más finas, se nota como una hardshell robusta más que como un chubasquero blando.
-Como buena capa externa, sin aislamiento: siempre depende de una buena gestión de capas internas para aportar calidez.
-Precio en la franja alta del segmento, acorde con su construcción y materiales, pero no es una opción barata.
CONCLUSIONES
Si eres de los que siempre lleva una chaqueta en la mochila “por si acaso”, la Haglöfs Front Proof II es de esas piezas que acaban saliendo una y otra vez sin que te lo pienses demasiado. La hemos usado en días de lluvia fina, en chaparrones serios y en rutas más tranquilas, y en todas nos ha dado la misma sensación: te la pones y dejas de preocuparte por el cielo, pero sin sentir que llevas una armadura incómoda encima. No hace falta guardarla solo para la gran travesía del año; funciona igual de bien en un trekking de varios días que en una vuelta rápida después de trabajar con el suelo mojado o en una escapada improvisada cuando pinta gris.
En conjunto, la Front Proof II no quiere ser la chaqueta más ligera ni la más “pro”, sino una hardshell muy equilibrada: protege muy bien, ventila razonablemente cuando hay que apretar el ritmo y el corte permite jugar con distintas capas sin ir embutido. La capucha está realmente bien resuelta, los detalles (cremalleras, bolsillos, ajustes) tienen sentido en uso real y el tejido transmite esa sensación de “esto me va a durar años”, con el plus de estar fabricada con materiales reciclados y un tratamiento repelente al agua más respetuoso.
¿Conclusión? No es la opción más minimalista ni la más barata, pero precisamente por eso da la sensación de prenda “para muchos años de montaña”. Si buscas una única chaqueta impermeable todoterreno para casi todo, y priorizas fiabilidad, robustez y sostenibilidad por encima de rascar los últimos gramos o euros, la Haglöfs Front Proof II es una apuesta muy segura que recomendaríamos sin dudarlo.
REVIEW
FIT GENERAL
"Fit regular muy cómodo para trekking, con buena libertad de movimiento"
FIT GENERAL
"Fit regular muy cómodo para trekking, con buena libertad de movimiento"
La Haglöfs Front Proof II tiene un fit claramente orientado al trekking de media y alta montaña: regular, cómodo y con espacio suficiente para jugar con las capas sin que parezca un saco. La hemos llevado en salidas largas por Pirineos, crestas ventosas en el Cadí y senderos más técnicos en Montserrat, siempre con mochila, y en ningún momento hemos tenido sensación de tirantez al estirar brazos, usar bastones o trepar algún resalte fácil. El largo cubre bien la zona lumbar y el culo, algo que se agradece cuando pasas rato con la mochila cargada o te sientas en terreno húmedo durante una parada.
En cuanto a tallaje, diríamos que responde a lo que Haglöfs llama un “Regular Fit”: ni excesivamente ceñido ni sobrado de volumen. Con una primera capa térmica y un forro ligero, la chaqueta queda con ese punto justo de holgura que permite moverte libremente sin que sobre tanto tejido como para ir peleándote con arrugas o pliegues debajo de los tirantes de la mochila. En días fríos, hemos podido añadir una capa intermedia más gruesa sin llegar a sentirnos como el muñeco hinchado, así que la vemos bien pensada para un uso cuatro estaciones en montaña.
También nos ha gustado que, pese a ser una hardshell “seria”, la sensación al caminar por los senderos de Montserrat o en los bosques del Pirineo no es de ir encorsetados. El patrón permite buen rango de movimiento en hombros y brazos, y los ajustes de puños y bajo ayudan a rematar ese equilibrio entre libertad y protección, manteniendo la chaqueta en su sitio cuando el viento aprieta o cuando te agachas a ajustar las botas o a preparar el vivac.
MATERIALES Y EXTRAS
"Hardshell 3L fiable y sostenible, ligera pero robusta, pensada para trekking y días de lluvia seria en montaña"
MATERIALES Y EXTRAS
"Hardshell 3L fiable y sostenible, ligera pero robusta, pensada para trekking y días de lluvia seria en montaña"
La Haglöfs Front Proof II es una hardshell de 3 capas construida con tejido PROOF™ Pro, un poliéster reciclado de 75D que combina buena resistencia con un tacto sorprendentemente suave para tratarse de una chaqueta tan técnica. En mano se nota más robusta que muchas chaquetas “de emergencia”, pero sin llegar a la rigidez de una hardshell pesada clásica. Durante las salidas en terreno húmedo y ventoso hemos agradecido esa sensación de escudo sólido sin que resulte incómoda al movernos por senderos o por terreno algo más alpino.
La membrana PROOF™ Pro ofrece un nivel declarado de 20.000 mm de impermeabilidad y 20.000 g/m²/24 h de transpirabilidad, y en la práctica hemos podido caminar horas bajo lluvia continua sin que el tejido llegara a saturarse ni aparecieran filtraciones en las costuras. Por dentro, el respaldo de tricot reciclado aporta un contacto algo más agradable sobre la capa intermedia que el típico interior “plasticoso” de otras 3 capas, algo que se nota especialmente cuando sube la intensidad y llevamos pocas capas debajo. El acabado repelente al agua (DWR) está libre de PFAS y cuenta con certificación bluesign, un detalle que encaja muy bien con lo que esperamos hoy en día de una chaqueta de trekking de gama alta.
Estamos ante una capa estrictamente exterior: no tiene aislamiento, así que la Front Proof II funciona como la pieza impermeable y cortaviento de un sistema de capas, y la calidez dependerá totalmente de lo que llevemos debajo. Con un peso en torno a los 530–550 g según talla, se sitúa en un punto intermedio muy interesante: suficientemente ligera y compactable para ir siempre en la mochila, pero con cuerpo y durabilidad para aguantar uso frecuente en trekking y salidas a la montaña todo el año.
Uno de los elementos que más hemos utilizado es la capucha, compatible con casco y con un ajuste muy bien resuelto; cuando la cerramos completamente, sigue los movimientos de la cabeza sin tapar la visión lateral ni abrir huecos por donde se cuele el viento. En jornadas ventosas, esa combinación de rigidez justa del tejido y buen patronaje de la capucha nos ha permitido movernos con comodidad sin ir “peleando” con la chaqueta.
La cremallera frontal de esta Haglöfs es bidireccional, algo que en salidas largas hemos aprovechado mucho para ganar ventilación desde abajo sin renunciar a la protección del cuello y la parte superior del pecho. A esto se suma una cremallera de ventilación bajo las axilas que ayuda a evacuar calor cuando toca remar fuerte en una subida o cuando el ritmo se anima. No es la chaqueta más perforada en cuanto a ventilaciones, pero combinando el 2-way zip delantero con esa apertura adicional hemos podido gestionar bien la temperatura en días variables.
En cuanto a bolsillos, la Front Proof II monta dos bolsillos para las manos con cremallera y un bolsillo de pecho, todos con cremalleras protegidas. Los bolsillos inferiores quedan a una altura que sigue siendo utilizable con la cinturilla de la mochila o un arnés ligero, y en marcha los hemos usado tanto para calentar las manos como para llevar a mano guantes finos, barritas o el móvil. El bolsillo de pecho se ha convertido en el lugar ideal para el móvil o el GPS, siempre accesible incluso con la chaqueta completamente cerrada.
Rematan el conjunto unos puños ajustables con velcro y un bajo con cordón de ajuste, que permiten sellar bien la chaqueta cuando el viento arrecia o cuando caminamos bajo chaparrones largos.
En nuestros días de prueba, jugando con estos ajustes y la capucha hemos conseguido que apenas entre aire frío por debajo, algo que se agradece especialmente en crestas expuestas o durante las paradas largas.
IMPERMEABILIDAD Y TRANSPIRABILIDAD
"Impermeabilidad muy sólida, con buena gestión del sudor para una hardshell de trekking de este nivel"
IMPERMEABILIDAD Y TRANSPIRABILIDAD
"Impermeabilidad muy sólida, con buena gestión del sudor para una hardshell de trekking de este nivel"
Sobre el papel, la Haglöfs Front Proof II juega en la liga alta: 20.000 mm de columna de agua y 20.000 g/m²/24 h de transpirabilidad, gracias a la membrana PROOF™ Pro de 3 capas. En la práctica y para los que no dominan de datos así, esto se traduce en que hemos podido encadenar horas de lluvia continua sin que aparecieran filtraciones en hombros, capucha o cremalleras, incluso llevando mochila cargada. El DWR libre de PFAS sigue haciendo que las gotas resbalen muy bien por la superficie, y cuando el tejido acaba empapándose por fuera, la membrana sigue manteniendo el interior seco.
En términos de gestión del sudor, se comporta como lo que es: una hardshell robusta con buena transpirabilidad para su categoría, pero no una chaqueta ultrafina “de trail”. Caminando a ritmo de trekking, incluso en subidas sostenidas, hemos podido mantener un clima interno razonable combinando la membrana con la cremallera frontal bidireccional y la ventilación bajo la manga, abriendo puntos estratégicos cuando el cuerpo empezaba a subir de temperatura.
En días cálidos y húmedos, si aprietas el ritmo acabarás sudando igual, pero la sensación que hemos tenido es que evacúa la humedad mejor que otras 3L “blindadas” y, sobre todo, que el interior no se pega de forma desagradable a la piel gracias al respaldo de tricot.
Donde más brilla la Front Proof II es en el equilibrio: se nota claramente diseñada para mantenerte seco en condiciones serias de lluvia y viento sin convertir cada subida en un sauna portátil. Si la combinas con una buena elección de capas interiores, es una chaqueta con la que no da pereza salir cuando el parte marca agua todo el día.
PLEGABILIDAD, RESISTENCIA Y DURABILIDAD
"Plegable en mochila y a la vez, tejido robusto y preparado para muchos años de uso en montaña"
PLEGABILIDAD, RESISTENCIA Y DURABILIDAD
"Plegable en mochila y a la vez, tejido robusto y preparado para muchos años de uso en montaña"
Cuando la tienes en la mano, la Front Proof II tiene presencia, pero en la mochila, se comporta como lo que promete Haglöfs: una chaqueta impermeable ligera y bastante compactable para llevar siempre “por si acaso”. Después de varios días de uso, la hemos estado guardando y sacando del mismo hueco del fondo de la mochila sin miramientos, y el tejido 3L PROOF™ Pro no muestra marcas de compresión ni zonas “blanquecinas” típicas de materiales más finos y tampoco al rozar por ramas o grimpando en zonas de rocas ni pasando por lugares estrechos. No es la hardshell que ocupa menos volumen del mercado, pero el equilibrio entre protección, robustez y tamaño plegado nos ha permitido llevarla siempre encima sin tener que pensar demasiado dónde meterla.
En cuanto a resistencia, la chaqueta transmite solidez desde el primer momento: el tejido tiene cuerpo, las costuras y remates se ven bien trabajados y los ajustes (puños, bajo, capucha) aguantan sin aflojarse con el uso. La hemos arrastrado por senderos con vegetación que roza, apoyado la espalda en rocas y usado con mochila cargada, y hasta ahora no han aparecido enganchones ni signos prematuros de desgaste. La sensación general es que está pensada para un trekking serio y salidas frecuentes a la montaña, incluso diríamos para corredores invernales también, más que para ser una capa ultraligera de “emergencia” a la que miras con miedo cada vez que rozas una rama.
Después de varias salidas y algún día de lluvia continua, la Front Proof II sigue funcionando como el primer día: el DWR mantiene bien el perlado del agua y, cuando toca lavarla y reimpermeabilizar, el tejido responde sin sensación de fatiga. Esa combinación de diseño plegable, tejido robusto y acabados cuidados hace que la veamos como una chaqueta con muchos años de vida útil por delante si la cuidas mínimamente.
Autor: Juan Manuel